lunes, 19 de enero de 2015

Flamenco Los Tanguillos


Los Palos Los Tanguillos:

El tanguillo es un cante con copla que admite cualquier métrica y con estribillo también polimétrico. Es el resultado de un proceso de aflamencamiento y aproximación al tango flamenco, tomando la denominación de tanguillo. Su ritmo es muy vivo.
Es un cante genuinamente gaditano y, desde su origen, el tanguillo o tango de Cádiz fue muy aceptado por el público debido a sus características, con letras alegres y jocosas, corrientemente satíricas que le hicieron proclive a su popularidad y a que se extendiera a otras provincias andaluzas.
Es cante propio de las fiestas de Carnaval, donde constituye el medio de expresión festera de acontecimientos actuales o pretéritos e incluso sobre hechos futuribles.
Aunque Domingo Manfredi afirma que el tanguillo es tan antiguo como el mismo Cádiz, y nos dice en su Geografía del Cante Jondo que "...tal vez la cantaban ya en Roma las bailaoras andaluzas que llevaron allí los conquistadores de mundos y buenas mozas", lo cierto es que la aparición del tanguillo suele situarse, por la generalidad de las personas que han tratado el tema, a mediados del siglo XIX.
Nadie mejor que el desaparecido e inolvidable gaditano Fernando Quiñones para adentrarnos de su mano en los recovecos de los cantes de su tierra, que tan bien dejó descritos en su obra "De Cádiz y sus cantes". En principio, Quiñones dudó si incluir o no en su estudio las coplas y tangos del carnaval gaditano. Finalmente la duda se venció hacia la vertiente afirmativa, en consideración al "remoto pero seguro parentesco que las coplas y tangos tienen con los tangos flamencos". En el conjunto de las "coplas" que se crean e interpretan anualmente en el carnaval gaditano hay que distinguir cuatro tipos: tangos, pasodobles, cuplés y popurrís. De ellos sólo los tangos guardan una relación directa con el flamenco. Según Quiñones es una "relación lejana pero de prosapia, pues estos tangos de Carnaval no proceden sino del viejo tango flamenco o gitano y de su más exquisito y gaditano retoño, el tanguillo".
Las primeras noticias sobre las coplas y tangos de los carnavales de Cádiz surgen en la segunda mitad del siglo XIX, y la fama sobre esta demostración de música y gracia se extiende por toda España en el curso de los años finales del citado siglo y principios del siglo XX. Por otra parte, a Cádiz llegan también las influencias de Hispanoamérica, que se incorporan al carnaval gaditano, enriqueciéndolo con nuevos temas y ritmos caribeños.
Cita Quiñones al escritor don Pío Baroja, que mostró una evidente simpatía por las coplas de los carnavales, al contrario de lo que le ocurría con el flamenco. Baroja elogiaba el ingenio y la gracia de algunas coplas, resaltando el ascendiente que, a través de Madrid, tuvieron en el cancionero popular español. Transcribe Quiñones los recuerdos de juventud del gran novelista vasco: "En la época en que yo era chico, en Pamplona, aparecieron los tangos gaditanos.... Con aquellas canciones se inició el flamenquismo en los pueblos del norte de España.... Hubo algunas que corrieron por toda la Península".
También hace referencia Quiñones en su obra citada a un ilustre paisano suyo, como lo fue don José María Pemán, quién define los tanguillos carnavaleros como "último residuo evolucionado de los turnos de oposición de las Cortes y Municipios liberales", señalando a algunos de sus más antiguos y notables representantes populares, alma colectiva de los carnavales: "... la ilustre dinastía de Cañañi el hidrocéfalo; María Bastón, la borracha batalladora; Jibia, el torero fracasado; el Tío de la Tiza, padre de los famosos tanguillos; Perico el de las Viejas Ricas....".
Considera Fernando Quiñones que realmente sólo se puede hablar cómo único arte popular andaluz lo que representan estas coplas, teniendo en cuenta su condición mayoritaria y su éxito popular, "ya que el auténtico cante flamenco, sea cual fuere su calibre, se queda para capillas y grupos de cualquier clase social más especializados y escogidos: más preparados, en una palabra".
Se ha afirmado que en los tanguillos no se han dado intérpretes de relieve porque este cante, eminentemente popular, no lo exigía. No obstante, existen grabaciones discográficas que conservan para la historia de la música flamenca cantes por tanguillos de gran ingenio y gracejo. Puede servir como ejemplo los grabados por El Chato de las Ventas, con Manolo de Badajoz a la guitarra, a mediados de los años treinta del siglo pasado, que bajo el título de "Tangos Carnavaleros", se iniciaban de la siguiente forma:
El que viva en el año dos mil
verá con asombro que los tiempos han cambiado
No hará falta ningún albañil
aunque haya goteras en algún tejao.
Las niñeras serán suprimidas
porque los chiquillos ya vendrán criaos,
y en los parques y en las avenidas
ya no las veremos con tantos soldaos.
Más recientemente, la grabación en una antología de flamenco por Pericón de Cádiz, de los tanguillos, bajo el título de "Subasta de cuadros antiguos", es una muestra de gracia y guasa al más puro estilo gaditano. Veamos la primera parte de la letra:
Les presento aquí tres cuadros
de Zurbarán y el gran Murillo
que valen treinta y mil duros
a precio de baratillo
y para venderlos pronto
los voy a dar por la mitad.
Representa el primero un edificio
donde un célebre turco
tuvo un harén en el siglo quinto,
está entre Bacaragua y Panamá
un poquito a la izquierda del Pakistán.
El segundo cuadro es un guacamayo
que tuvo en su alcoba el rey don Pelayo,
mientras más se mira más lejos se ve
igual que el castillo de Chuchurumbel.
El último representa
la copia de un gran sofá
donde se sentaba Eva
en compañía de Adán
y allí los dos muy tranquilos
no crean que esto es tamaña,
en un árbol del paraíso,
cierto domingo por la mañana,
los dos tenían mucha hambre
y se comieron una manzana.
En fin, este es el tanguillo gaditano, considerado como estela folclórica del tango flamenco. Gracia y salero.
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Rosa Gracia Administradora

El flamenco es un estilo de música y danza propio de las comunidades de Andalucía, Extremadura y Murcia. Es un signo de identidad de la etnia gitana que ha desempeñado un papel esencial en su evolución.

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